Willem Wernsen

El fotógrafo que os muestro hoy es un ejemplo de que cualquiera de nosotros puede ser un gran fotógrafo, aún sin haber recibido formación alguna o perteneciendo a un gremio completamente diferente al audiovisual.

Willem Wersen trabajaba de carnicero y lo hacía seis días a la semana, por lo que sus fotos están hechas por amor y pasión por la fotografía. Le encantan los retratos pero los hace de una forma diferente, ya que prefiere interactuar con el sujeto hasta captar gestos que le parezcan interesantes. Y como nos cuentan en el artículo, realizó el salto a la era digital solo cuando estuvo seguro de conseguir los mismos resultados que conseguía con el carrete.


Si os interesa saber más sobre este magnífico retratista podréis hacerlo en este enlace.
www.fotografiad.com/willem-wernsen-mas-que-simples-modelos/

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